Si hiciéramos una enumeración de las portadas de discos más conocidas de la historia, seguramente estaría entre las 10 primeras, siendo conservadores, o entre las 3 primeras, siendo más optimistas, la portada del disco de The Beatles, Abbey Road.

Una portada histórica, en la que aparecen los cuatro ingleses más famosos que Jesucristo cruzando una calle. Allí en la calle había coches y algunas personas. Al Volkswagen Beetle blanco, el escarabajo que aparece en la foto, le robaron las matrículas varias veces, y es que, aunque parezca sorprendente, ese beetle, casi otro beatle, no estaba puesto a propósito y pertenecía a uno de los vecinos que vivía en esa calle.

Aquel 8 de agosto de 1969, a media mañana, el fotógrafo Iain Macmillan disparó varias fotos y en algunas pilló en el fondo a varias personas. La que más se ve, y la más cercana a los músicos, estaba en la acera de la derecha y se llamaba Paul Cole. Era un turista americano, que no se percató de la importancia del momento en el que estaba siendo envuelto hasta que vio la portada del disco, meses después de que este se pusiera a la venta.

Curiosamente no había querido ir con su mujer a otro museo aquella mañana, ya que se quejaba amargamente de que ya habían visto demasiados, y decidió quedarse en la calle y tomar el sol de la mañana charlando con la gente. Por escapar de un museo, hoy es la foto en la que aparece una pieza de museo. Según declaró en su momento, veía a esos chicos cruzar el paso de cebra andando como una fila de patos y pensó que no eran más que una panda de chalados.

Lectura recomendada  La Flaca: La historia de Alsoris, la musa de Pau Donés

Como decíamos, meses después tuvo el disco en sus manos por casualidad. Su mujer tocaba el teclado como aficionada y le habían pedido que interpretara una canción del disco en una boda. La mujer compró el disco y cuando Paul vio la portada, no podía creerlo. Él era el tipo que aparece junto al coche negro, y ya formaba parte de la historia, aunque le costó convencer a sus hijos de que era él y tuvo que enseñarles la foto usando una lupa.

Cole no era muy fan de The Beatles, ya que al parecer lo suyo era la música clásica, lo que no impide que su nombre forme parte de la historia del grupo de Liverpool. Esto demuestra que hay que salir de casa peinado, que nunca sabes dónde acabará una foto tuya. O no, Paul Mccartney no iba muy peinado y ahí está, en primer plano.

Vía: Curistoria

[do_widget id=text-15]


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Pin It on Pinterest

Shares
Share This